El desembarco de Goldman Sachs en la Argentina

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El desembarco de Goldman Sachs en la Argentina

Apuntan al sector energía, pero también a las obras de infraestructura, a los servicios financieros y a los de tecnología y telecomunicaciones.

El desembarco en la Argentina del gigante Goldman Sachs forma parte de un plan de desarrollo con clientes de América Latina en el entendimiento, según aseguran sus directivos, de que “la sofisticación y el tamaño de las empresas locales justifican nuestra estrategia ayudada, en el caso argentino, por la apertura hacia el financiamiento externo”.

“Hay un nuevo interés de inversores extranjeros en entrar en la Argentina y esas son cosas en las que nosotros podemos ayudar tanto en las compañías locales, como en las extranjeras para entrar”, aseguró Gonzalo García, co-director de Latinoamérica de Goldman Sachs.

García, un chileno de larga experiencia en banca de inversión y que está basado en Londres, viajó a Buenos Aires para impulsar la apertura de la sucursal local que quedó a cargo del argentino Matías Rotella , también experto en banca de inversión y que desarrolló su carrera en Nueva York.

Goldman Sachs es líder global en banca de inversión y gestión de inversiones. Su casa central está en Nueva York y brinda servicios financieros a empresas, bancos, gobiernos e individuos.

García está convencido de que “tenemos el mejor equipo de América Latina”, con funcionarios capacitados que les permitirían atender mejor las necesidades de sus clientes.

En Goldman creen que, más allá de posibles turbulencias de corto plazo, el interés por invertir en la Argentina siempre “sigue ahí”.

Destacan el desarrollo del sistema de PPP (participación público- privada), en el que ya participaron en Colombia, y miran de cerca el sector energía, donde “hay toda una recomposición de la industria que está buscando capital para crecer e invertir”.

“Argentina es una economía emergente y, como mercado emergente —sostuvo Rotella— tiene mayor volatilidad” pero eso no define la estrategia de Goldman a la espera de que el país “encuentre la ventana correcta” para volver a los mercados.

En la visión del banco, la Argentina, en poco tiempo, debe formar parte del grupo de economías latinoamericanas donde ven mayores nuevas oportunidades como es el caso de Chile, Perú y Colombia hoy día. Esto es por sobre las oportunidades que vemos en México y Brasil que han sido el foco histórico de GS en la región.

La estrategia de este coloso de las finanzas mundiales se basa en trabajar junto a los gobiernos o empresas, extranjeras o locales, que busquen expandirse aportando su conocimiento y consolidando las relaciones.

“Nos diferenciamos como firma en la ejecución de las estrategias, poniendo para eso nuestros mejores equipos para atender al cliente en base a lo que necesita”.

En Goldman destacan que su fortaleza es la red internacional que junta las partes entre las compañías que necesitan capital y los posibles oferentes en todos el mundo. Hablan permanentemente de lograr “conexiones” que permitan buenos negocios para las dos partes .

También ponen sobre la mesa su expertise para el lanzamiento de papeles de compañías en el exterior y “además la firma tiene un negocio que hace inversiones directas, manejamos nosotros nuestros propios fondos que es plata de terceros. De hecho, en Argentina completamos una inversión en real estate, ARG Realty Group”.

García valoró la gestión de Rotella al decir que “en la estrategia de nuestra banca de inversiones es fundamental tener gente muy senior muy cerca de los clientes. No es lo mismo que el cliente deba esperar a que llegue su asesor de Londres o de Nueva York a que esté a media hora de auto”.

En la visión de Goldman, Estados Unidos y Europa son mercados maduros en los que cuesta seguir creciendo y por eso se están desarrollando sobre nuevas regiones y a América Latina la consideran un punto fuerte.

Respecto del “vuelo a la calidad” que registraron los capitales en las últimas semanas refugiándose en los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, los banqueros consideran que “era una corrección que se veía venir” y que así como los mercados emergentes se beneficiaron en los tiempos de tasas de interés bajas, ahora hay un nuevo equilibrio pero no atenta contra los buenos negocios.

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