Los ‘pecados’ que cometió Jorge Perdomo y que lo sacaron de la Dimayor

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Jorge Perdomo

Ya lo había dicho Álvaro González Alzate, presidente de la División Aficionada del Fútbol Colombiano (Difútbol), a principios del pasado mes de mayo: “La división es clara y solo se soluciona con que salga uno de los tres, o Ramón Jesurún (presidente de la Federación Colombiana de Fútbol) o Jorge Perdomo (presidente de Dimayor) o yo, o los tres. Hay fisuras y heridas imposibles de solucionar”.

La afirmación la hizo en medio de una profunda ruptura en la dirigencia del fútbol colombiano, tras hacerse pública una denuncia que Perdomo había hecho contra él en la Conmebol por, supuestamente, recibir pagos irregulares.

Este viernes, un mes después de las palabras de González, Perdomo salió de la presidencia de la Dimayor, a la que llegó en el 2015 en reemplazo de Jesurún.

El hecho se registró durante una asamblea extraordinaria del ente rector del balompié nacional. En ella, 20 de 36 clubes votaron a favor de la salida de Perdomo. Los restantes defendieron su continuidad.

Álvaro González Alzate

Álvaro González, presidente de la Difútbol.

La decisión no es más que la confirmación de una situación que se venía contemplando hace varios meses, y que se terminó de ‘cocinar’ con la denuncia que hizo Perdomo de González.

“Las comunicaciones de Perdomo a la Conmebol no solamente le cayeron mal a González. También a un grupo de clubes profesionales, que ya desde antes tenían una molestia por su gestión, y que tomaron esas cartas como un ataque a la institucionalidad de la Federación Colombiana de Fútbol, a pocos días del Mundial de Rusia 2018”, informó EL TIEMPO el pasado 9 de mayo.

Más peros a Perdomo

Según algunas fuentes consultadas por EL TIEMPO, había un malestar generalizado por los informes de gastos de la Dimayor, en los que se habría evidenciado un “despilfarro” y muchas irregularidades, como pagos a “asesorías” y “una nómina desbordada”.

“Las comunicaciones de Perdomo a la Conmebol cayeron mal a un grupo de clubes profesionales”.

Pero también algunos decían que, más allá de eso, “ya no había gobernabilidad” y que por eso era necesario que Perdomo saliera de la presidencia, incluso de manera voluntaria o consensuada. Finalmente se dio por votación.

Asimismo, “a Perdomo le criticaron con dureza los viajes a Europa y China con séquito de dirigentes. Se los comparó con el viejo y conocido ‘turismo parlamentario’”, comentó Gabriel Meluk, editor de Deportes de EL TIEMPO, en marzo pasado.

Los comentarios del periodista hacían referencia a unos viajes que hizo el funcionario a ambos continentes, tras convenios firmados con la Bundesliga alemana y la Superliga china.

20 de 36 clubes votaron a favor de la salida de Perdomo. Los restantes defendieron su continuidad.

En ese momento, Meluk también comentó sobre una visita a Cartagena a la que Perdomo invitó a 20 presidentes de equipos.

“Cuando le dije que cinco presidentes invitados me contaron que ese encuentro era para ‘limar asperezas’, Perdomo admitió que buscaba eso bajo la premisa “de trabajar de manera mancomunada y armoniosa en beneficio del fútbol (…) No se ve bien hacer un paseo –perdón, ¡una reunión!– con los amotinados que lo querían pasar por la tabla y hundir. Irse para Cartagena deja mal sabor”, escribió el periodista.

Otras molestias con Perdomo fueron sus decisiones con respecto a la Liga femenina en Colombia y a la creación de una Liga Pony Fútbol.

En ambos casos pasó por encima de la Difútbol. Primero, permitió la inscripción de jugadoras aficionadas en los clubes profesionales y, segundo, firmó un convenio con Bavaria para hacer el torneo Pony Fútbol.

Perdomo y Jesurún

Jorge Perdomo (izq.), ex presidente de la Dimayor, y Ramón Jesurún (der.) presidente de la Federación Colombiana de Fútbol.

Además, intentó tener injerencia en la implementación del VAR en el país, lo que le corresponde a la Comisión Arbitral y la Federación.

Y para completar, se le ocurrió la idea de crear un canal Premium para transmitir los partidos de la Liga, algo que ha sido muy criticado por los aficionados.

ELTIEMPO.COM

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